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Monte Batres. |
Flaca
Desde hacía mucho tiempo meditaba la adquisición de una bicicleta de carretera. El asfalto y el mundo del ciclismo en ruta siempre me habían llamado la atención, más incluso que el MTB, pero por unos u otros motivos siempre rehusaba esa opción. A finales de enero, por fin, me compré mi primera bicicleta de carretera, la Orbea Aqua TTG, una bici de iniciación que sin embargo ha superado con creces todas mis expectativas. Las primeras salidas me sirvieron para ir acoplándome a la bici. No fue una tarea fácil adaptarme a la nueva posición y los nuevos desarrollos. El MTB y el ciclismo son dos mundos muy distintos aunque compatibles. Recuerdo la primera vez que me monté, me sentí rarisimo e incomodo y al finalizar la ruta me encontraba muy fatigado y dolorido por distintos lugares del cuerpo. Tuvieron que pasar unas cuantas rutas para ir acomodandome a la nueva postura. Después fue todo disfrutar.
Mi Orbea Aqua TTG |
Solo puedo hablar bien de mi experiencia con la "flaca". Intuia que me iba a gustar el ciclismo de carretera, pero ha sido mucho más gratificante de lo esperado. He tenido muy buenas sensaciones durante todas las rutas, siempre quedandome con ganas de más. Los kms cunden más y la fatiga aparece mucho más tarde. Muchos dicen que la "flaca engancha", que razón llevan. Yo conozco algunos que se han pasado a la flaca y ya no quieren saber más de la gorda, ¿por qué será?. Además montado sobre ella mis problemas de rodillas desaparecen, es posible que la geometría y la postura me beneficien más. Dentro del periodo de adaptación tengo que destacar a mi colega Pequeño, que me ayudo y aconsejó en las primeras rutas, de entre ellas destaco: Las cuatro tachuelas de las Vegas.
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Subida al Alto de Valdelaguna. |
Descubrir el Alto de Valdelaguna fue una experiencia muy positiva, una subida que me encantó y que más adelante repetí en otras dos ocasiones. La comarca de las vegas y la zona sur de Madrid se convirtieron entonces en el escenario de mis salidas con la flaca. Una bicicleta más enfocada al entrenamiento cotidiano y a mejorar el rendimiento personal. Por desgracia varias veces tuve que salir en solitario, en un futuro me gustaría compartir mi afición con más gente, por eso desde aquí os animo a practicar ciclismo de carretera no os arrepentiréis. Con la llegada del calor en verano, realicé casi todas mis rutas por la sierra de Madrid, donde las temperaturas se hacían notar menos y por supuesto muchas de ellas con la flaca. La Morcuera y Canencia fueron los primeros puertos de importancia que acometí con ella. Esta ruta fue muy importante porque me dio las claves para superar montañas de primera categoría.