Recorrido de ida y vuelta que me llevará hasta las puertas de la Pedriza a través del carril bici de Colmenar Viejo, una estupenda vía creada para el uso y disfrute de los ciclistas que lo utilizan todos los fines de semana para conectar la capital con la sierra de Guadarrama. Una salida marcada por el fuerte viento que se convirtió en el principal protagonista de la jornada.
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La Pedriza. |
Este mes de marzo esta siendo uno de los más lluviosos que yo recuerde. Con temperaturas muy bajas y en general con un ambiente húmedo y frío. Otros años por esta época ya me había vestido de corto. La llegada de la primavera y el buen tiempo parecen resistirse. Quizás estemos abocados con el cambio climático, a un futuro con tan solo dos estaciones: invierno y verano, como muchos expertos auguran.
Esta vez me apetecía realizar una salida por la zona norte, utilizando el
carril bici de Colmenar Viejo para alcanzar la sierra madrileña con mi flaca. En solitario me desplazo hasta las inmediaciones de
Valdelatas, tan solo media hora de desplazamiento en coche desde Getafe. Justo en frente de la academia de Policía existe una zona donde se puede estacionar, con acceso directo al carril bici. Esta vía no comienza exactamente aquí, sino unos kms más atrás, pero este es el mejor sitio donde iniciar la ruta. De echo, muchos aficionados dejan sus coches en este lugar como punto de partida.
Poco después de las 9,30 comienzo la ruta con una temperatura gélida, por debajo de los 5º y un fuerte viento que inicialmente sopla de costado, desestabilizando a veces la bicicleta. Lo siguiente que me llama la atención es la gran cantidad de ciclistas que pueblan este carril bici. Los fines de semana esta vía se convierte en un hervidero de aficionados, de todas las edades y niveles, deseosos de pasar una agradable mañana disfrutando de este deporte.
Los primeros kms los realicé chupando rueda de unos y otros, buscando unirme a un grupo para no sufrir demasiado. Fueron momentos de nerviosismo, hasta que encontré un pequeño grupo de cuatro unidades que llevaban una velocidad pareja a la mía. A cola de ellos, al más estilo
Greg Lemond deambule durante un buen rato, camuflado entre medias, resguardado del vendaval. Me fue imposible ayudarles con la tarea de los relevos, bastante hacía con aguantar detrás, incluso haciendo la goma de vez en cuando.
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Carril bici de Colmenar Viejo. |
Pasado
Tres Cantos tuve que cambiar de compañeros, de seguir con ellos probablemente hubiera terminado petando. Después me acoplé durante varios kms detrás de un chaval con el maillot del movistar. Íbamos a un ritmo constante, muy eficaz, que nos permitía ir progresando contra el viento, aunque tras superar un par de repechos de consideración por la zona de
Colmenar Viejo, le perdí de vista, ya no pude seguirlo.