Para mi primera salida en serio con la flaca, decido ir por las carreteras de la comarca de las vegas que serán testigo de mi bautizo con la bicicleta de carretera. Durante el trayecto afrontaremos la subida a La Radio, una pequeña estribación al oeste de Morata de Tajuña, que muchos cicloturistas utilizan para medir sus fuerzas, además también ascenderemos el Alto de la Marañosa por sus dos vertientes.
Desde hace mucho tiempo rondaba por mi mente la idea de adquirir una bicicleta de carretera. Me hacia mucha ilusión tener una flaca para emular a los ciclistas profesionales. Hace apenas un par de semanas que la tengo, y estoy encantado con ella. Hasta hoy solo había salido un par de veces, lo justo para probarla y adaptarme a la posición. Hoy me enfrentaba a mi primera salida importante.
A partir de ahora simultaneare ambas modalidades: el ciclismo de carretera y el MTB según me apetezca. Siempre me ha tirado la carretera y reconozco que me siento muy a gusto circulando por el asfalto, aunque por supuesto soy consciente del peligro que entraña circular por vías abiertas al trafico motorizado. Es algo que no debemos olvidar si realmente queremos sentirnos seguros a la hora de practicar el deporte que mas nos gusta. Ciclistas, peatones y vehículos tenemos que respetar las normas tanto cívicas como reglamentarias. De esta forma todos juntos conseguiremos dar un paso adelante en materia de seguridad vial.
Sobre las 9,15 iniciamos la ruta. Mi amigo Pequeño me acompaña en mi bautismo. El también posee bicicleta de carretera. Su experiencia y sus consejos me serán de mucha ayuda para iniciarme en el mundo del ciclismo de carretera. La zona sur de Madrid es un hervidero de autopistas, autovías, y nudos de enlace que casi siempre se encuentran saturadas por multitud de vehículos. La mejor opción es salir los fines de semana por las carreteras de la comarca de las vegas y sus carriles bici.
Los primeros kms nos van alejando de Getafe atravesando los barrios de El Bercial y Getafe Norte siempre utilizando los carriles bici correspondientes. A continuación pasamos por el póligono industrial Los Ángeles, al ser domingo no encontramos ningún movimiento de mercancías. Tenemos toda las calles a nuestra disposición, un lujazo. En menos de media hora nos plantamos en Perales del río, donde cogemos el carril bici de San Martín de la Vega. Antes de alcanzar el Alto de la Marañosa se unen a nosotros un par de ciclistas, que al ver que llevábamos un ritmillo bueno deciden seguirnos. Esta compañía nos vendrá muy bien. Los cuatro entramos a relevos y vamos dialogando, como si nos conociéramos de toda la vida. Es admirable la camaradería en el mundo del ciclismo.

